Atma
Nuestro Ser Eterno
En una etapa muy temprana del desarrollo del feto humano, el Atma (palabra sánscrita que significa nuestro Espíritu eterno) entra por primera vez en el corazón del feto, que luego comienza a latir. Biológicamente, nuestro corazón se desarrolla cerca de la cabeza del embrión en el área cardiogénica y luego es empujado hacia el pecho a medida que nuestro cuerpo se desarrolla. El Atma reside en el corazón como un espectador silencioso de nuestra vida y sólo llega a nuestra conciencia a través de la Realización del Ser. Es el reflejo del ser primordial dentro de nosotros. No evoluciona, es más bien la meta de nuestra evolución, o dicho de otra forma, la meta de la evolución de la conciencia humana es alcanzar ese estado del Espíritu.
Mientras que la filosofía occidental gira en torno al individualismo y al desarrollo de la personalidad o ego, la filosofía oriental está relacionada con la colectividad y se esfuerza por orientar al individuo hacia nuestro ser colectivo, el Espíritu omnipenetrante.
Shri Mataji explica que al cortar el cordón umbilical al nacer, nuestra conciencia es separada de la conciencia divina absoluta en el canal sutil Sushumna. A nivel físico, esta separación se corresponde con la brecha entre el plexo solar y el nervio vago del sistema nervioso parasimpático. Este fenómeno ha sido mencionado en muchas sagradas escrituras, por ejemplo, se le denomina Vacío en el zen y Maya (ilusión) en el hinduismo. Más tarde, durante nuestra infancia, nuestras limitadas identificaciones humanas, simbolizadas como ego y superego, se inflan como globos y cubren los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, que a su vez corresponden a los extremos de los sistemas nerviosos simpáticos izquierdo y derecho. Así es como nuestra conciencia queda completamente envuelta, como una entidad separada, y entonces, nuestra conciencia de 'Yo' (Aham) nos gobierna.
En el proceso de la Realización del Ser, cuando la Kundalini llega al corazón, ilumina el Atma y comenzamos a sentir la cualidad innata del Atma: el gozo puro de existir. Cuando la Kundalini sube hasta el chakra Sahasrara, el centro de energía situado en la zona de la fontanela en la parte alta nuestra cabeza, nuestro Atma individual se conecta con el poder universal omnipresente y nos sumergimos en la dicha de ser uno con el poder omnipenetrante del universo. Incluso un atisbo de esta dicha (que podemos percibir cuando sólo unas pocas hebras de Kundalini se elevan por encima de nuestra cabeza) puede servir como estrella guía en nuestro viaje espiritual. Una vez que sentimos esa dicha, no queremos perderla y automáticamente nos abstendremos de actitudes y comportamientos que sean perjudiciales para su mantenimiento y crecimiento. En conclusión, hay muy pocas reglas en Sahaja Yoga y ningún dogma como tal.
Adi Shankaracharya, uno de los renombrados maestros espirituales de la India, describe este estado absoluto de conciencia del ser colectivo que se refleja en nuestro corazón como felicidad eterna, en los hermosos versos de "Atma Shatakam".
"Manobuddhyahamkar. Chittani Na Aham
No soy ni la inteligencia, ni la mente, ni la atención, ni el ego.
Na cha Shrotr. Jihve, Na cha ghraan Netreghraan Netre
No soy ni los órganos del oído, ni el del gusto, ni el olfato, ni la vista.
Na cha vyom. Bhumir Na Tejo Na Vayu
No soy ni el cielo, ni la tierra, ni el fuego ni el aire
Chidanand. Rupah., Shivo.ham, Shivo.ham
Soy dicha y conciencia eternas, soy Shiva, soy Shiva"
